Si este mar cuenta con más de 15 000 islas e islotes, la parte occidental del Mediterráneo tan solo posee miles de estas. Refugio para numerosas especies y verdaderos laboratorios en vivo, representan un gran reto para la protección de la biodiversidad del Mediterráneo. Todo está acentuado en estos espacios cerrados : presión turÃstica, cambios climáticos, polución, especies invasoras... La mÃnima perturbación altera el balance natural que ha necesitado siglos para elaborarse. Hoy en dÃa, sólo 35 islas están oficialmente gestionadas y muchas de ellas nunca han sido estudiadas. La institución para la Conservación del Litoral, coordinadora de la iniciativa PIM para la promoción y gestión de la asistencia a las pequeñas islas del Mediterráneo, contribuye a la protección de estos micro-espacios mediante y en el establecimiento de acciones concretas sobre el terreno, favoreciendo el intercambio de conocimientos y buenas prácticas entre los gestores y especialistas de toda la cuenca mediterránea.
























